44. Reiki y escritura

principios-de-reikiHace un par de semanas, en uno de esos momentos en los que necesitas parar un poco o al menos bajar el ritmo, recibo un e-mail de Polisemias, el taller de escritura con el que colaboré y participé como alumna -y al que espero volver algún día, cuando reencuentre mi espacio de letras-. Un e-mail para invitarme a una sesión de reiki con el único compromiso de contar mi experiencia… vuelvo así, al menos de manera “fugaz” a sentarme a escribir y aquí va lo que surgió:

Miércoles de mañana, después de varias semanas de aquí para allá me regalo una pausa. 10 en punto. Llego al centro de Emma. Me recibe una sonrisa, una voz dulce y una energía amorosa. La sala a la que me invita a pasar es cálida y se respira calma. Esto empieza bien.

No es mi primera sesión de reiki así que a penas necesito preguntar, a penas Emma necesita explicar. Simplemente me dispongo a realizar un viaje. Dejarme en sus manos. Permitir que mi cuerpo vaya indicando lo que necesita, donde requiere más mimo, más calor, más energía.

Poco a poco dejo que mi respiración vaya encontrando su propio ritmo, reconozca mi cuerpo, donde hay dolor, cansancio, bloqueo… Y así, inhalación a inhalación me lleno de serenidad… exhalación a exhalación dejo que se vayan mis preocupaciones, los ruidos internos…

Unos instantes para mí. Sola y no en ese espacio. Encuentro el equilibrio adecuado al ritmo de mi respiración.

Al poco tiempo -no sé cuanto porque el tiempo se ha detenido- percibo unos pasos, la puerta que se abre… adivino las manos de Emma, las siento sin que me rocen, suaves caricias en el aire que recorren mi cuerpo sin tocarlo… están y no, se advierten y no… como un suave oleaje que me invita a un viaje. Un viaje profundo en el que visito lugares conocidos y descubro nuevos paisajes, palabras antiguas, sonidos nuevos, sensaciones vividas, emociones renacidas. Sigue el camino. Un espacio sin tiempo, un tiempo sin espacio. Llego a casa.

Mi respiración en equilibrio, mi cuerpo relajado, me reconozco.

La voz de Emma me invita a “aterrizar”. Vuelvo y sin embargo me siento aún en casa. Viaje de ida y vuelta y la sensación de un maravilloso regalo. AGRADECIMIENTO.

Esta fue mi experiencia, y os comparto las de los demás participantes de esta : aventura literaria y reikiana

Anuncios
Esta entrada fue publicada en aïnhoa mallo y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s